EL ESCARABAJO AZUL VUELVE A DEJARSE VER
Queridos lectores:
Parece que nuestro pequeño escarabajo tiene cierta afición por aparecer donde menos se le espera… Esta semana ha sido avistado nada menos que en tres librerías distintas, dos escaparates y, según algunas malas lenguas del mercado de Menfis, también en el bolso de una lectora muy entusiasta que juraba no haberlo guardado ahí.
Las malas lenguas de palacio aseguran que el escarabajo tiene voluntad propia, y quien haya leído Nura y el Escarabajo Azul sabrá que esa sospecha no es del todo descabellada. Nuestra fuente en la Escuela de Sabiduría de Thot —que prefiere mantenerse en el anonimato, aunque todos sabemos que es Knum— nos confirma que este tipo de comportamiento "mordedor y caprichoso" es, cito textualmente, "bastante típico en artefactos con más de tres mil años de antigüedad y ninguna paciencia."
Lo que empezó como una simple tormenta de arena en las primeras páginas del libro se ha convertido en la comidilla de medio Egipto: ¿quién es esta Nura de la que todos hablan, y por qué su gata —sí, la misma que según los rumores habla más de la cuenta— no deja de mirarnos con esa expresión de "yo ya lo sabía"?
Esta Gaceta ha podido confirmar que los hermanos Faris y Kebi también han sido vistos recientemente cerca de las mismas librerías, aunque por motivos ligeramente distintos: uno, dicen, buscando pergaminos; el otro, aparentemente, huyendo de una momia que no era tan inofensiva como parecía.
Seguiremos informando a medida que la situación —y el escarabajo— se desarrolle.
Con cariño desde algún lugar del Nilo, Lady Guardistledown